Flora intestinal y obesidad

La composición de la flora intestinal de las personas sanas, es distinta de la de las personas con diabetes tipo II o/y obesidad.

En nuestro intestino “viven”  unas 100.000 millones de bacterias, muchas de las cuales aún no han sido identificadas.

En 2004, el equipo Prof. Willem de Vos (Universidad de Wageningen)  descubrieron una nueva bacteria a la que denominaron Akkermansia muciniphila.  Ésta bacteria es muy abundante en el intestino de las personas sanas. De hecho, representa entre el 3 y el 5% de las bacterias que colonizan nuestro colon. A diferencia de la mayoría de las bacterias intestinales, Akkermansia muciniphila vive en el moco que cubre y protege las células intestinales.

El equipo del Profesor D. Patrice Cani (investigador de las FNRS calificados en Lovaina Instituto de Investigación de Drogas en la UCL y WELBIO investigador de la UCL)  ha descubierto que la bacteria Akkermansia muciniphila juega un papel vital en el mantenimiento de la función de barrera intestinal y protege del desarrollo de la obesidad (el almacenamiento de grasa), diabetes tipo 2 y inflamación inducida por una dieta alta en grasas.

Amandine Everard, un estudiante de doctorado de la selección de Patrice Cani , encontró que el espesor de la capa mucosa que cubre el colon es mucho más fino en ratones obesos con diabetes tipo 2. Los investigadores mostraron qu1c341f677dfbe78e58ae53c4234566482c8916ab-1435139389-558a7d3d-620x348e la administración de Akkermansia muciniphila a ratones obesos y diabéticos podía restaurar la barrera de moco en el intestino, lo que reducía la acumulación de grasa y mejoraba la oxidación de la grasa en el tejido adiposo.

También observaron que la administración a estos ratones de prebióticos (FOS  fructooligosacaridos)  restauraba los niveles de A. muciniphila, lo que se relacionaba con una mejora en la barrera intestinal intestino y una reversión de los trastornos metabólicos relacionados con la obesidad, como el aumento de la masa grasa, la inflamación del tejido adiposo y la resistencia a la insulina.

Esta bacteria parece ser una pista nueva y emocionante para desarrollar para la prevención y tratamiento de la obesidad y la diabetes tipo 2.

 

En las personas sanas una A. muciniphila constituye alrededor del tres a cinco por ciento de la flora intestinal y se asocia con una dieta rica en prebióticos o fructooligosacáridos (FOS). 

Por eso, los autores sugieren que podría utilizarse para desarrollar tratamientos para prevenir la obesidad y sus trastornos metabólicos asociados.

De momento os dejo un listado de alimentos ricos en FOS, fructooligosacáridos que son un tipo de fibra soluble abundante en vegetales y otros alimentos, que favorecen una saludable flora intestinal, como :

achicoimagesria,  alcachofa,  espárrago,  verdura de hoja verde, ajo,  cebolla,  puerro, tomate, plátano, frutos rojos (arándanos, grosellas y otras bayas), legumbres (garbanzo lenteja…), semillas de lino, avena, cebada…

PNAS artículo en ingles del estudio

 

 

 

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